Hoy es un buen momento para pensar ¿en qué punto del camino estoy?
Venimos hablando de la confianza, del crecimiento y el aprendizaje a pesar de los miedos, de los obstáculos y las presiones.
Sabemos que aprendemos a partir de la práctica, de la experiencia, de ir transitando este camino, a veces más llano y a veces tan difícil. Pero la mera práctica, el mero transcurrir no enseña por sí mismo. Toda experiencia requiere ser reflexionada, pasada por la mente y por el corazón para hacer huella, para generar un verdadero y significativo aprendizaje.
Ahora viene un nuevo fin de semana y te invitamos a reflexionar sobre lo que pasó, lo que hiciste, lo que lograste, y lo que no también. Y a aprender de ello para seguir mirando tu horizonte.
Algunas preguntas pueden ayudar: ¿Qué experiencias me impactaron? ¿Qué situaciones me costaron? ¿Qué decisiones tomé? ¿Cómo me sentí? ¿Quiénes me acompañaron?
Y, especialmente, siempre terminá preguntándote ¿Qué aprendí?