«La mentira se hace verdad sólo cuando uno quiere escucharla».
El señor Miyagi o profesor Miyagi, encarnado por Pat Morita, es un personaje de ficción protagonista de la famosa saga de los ‘80 y ‘90 “Karate Kid”
La trama de la película se basa en la historia de un muchacho, Daniel Larusso, que al mudarse y cambiarse de escuela, sufre del constante asedio de un grupo de sus nuevos compañeros. Decide aprender artes marciales y acude a Miyagi para que lo instruya.
El profesor, el Sr. Miyagi, comienza a entrenar a Daniel. Pero resulta interesante pensar que privilegia el trabajo de fortalecer su paciencia, confianza y valor antes que sus músculos (inteligencia emocional).
El aprendiz en este caso, se impacienta. Como cualquiera de nosotros nos impacientamos cuando tenemos que esperar: ya sea en una sala de espera , en la fila de alguna compra o simplemente que leven las masas para cocinarlas. Todo llega a su tiempo, y cada uno tiene su proceso son ideas centrales en la metodología de trabajo del profesor.
Seguramente todos recordemos la escena de “encerar pulir”, tarea que Daniel odiaba. Esto, por tonto o sencillo que parezca, responde al empleo de la memoria muscular, del movimiento del cuerpo. Lo que el señor Miyagi hacía con Daniel no era más que desarrollar en su estudiante la “inteligencia corporal o kinestésica”. En un primer momento, con tareas poco relacionadas con el fin del entrenamiento, Daniel San practicaba incansablemente los movimientos que luego aplicaría en el combate. Recordemos aquellas donde tedioso se encontraba pintando, encerando o, más icónico el momento aún, realizando la patada que resultaría ganadora sobre pilotes con el atardecer y el mar de fondo. Lo que no sabía es que estaba entrenando la memoria muscular, acostumbrando su cuerpo a esos movimientos, para que formen parte de él. La práctica constante constituye un elemento clave en este caso.
Una de las frases más recordadas de la película original: “No existen los estudiantes malos, sólo los malos maestros”, es fuerte y nos interpela a primera vista. Nos parece claro que no habla de la impericia de un docente en particular ni atenta contra nuestra profesión. Pero sí nos responsabiliza por el proceso. Contradice la idea de que yo sólo transmito lo que sé y el estudiante es quien decide estudiar o no, aprender o no. Manifiesta lo artesanal y central del encuentro genuino entre ambos, que tiene como objetivo que el otro logre un aprendizaje. Nos llama a no desistir ante los errores, las dificultades o los fallos. Al contrario, a reinventarnos y conectarnos para alcanzar lo que queremos.
Sobre las películas:
En 2020 se cumplen 35 años de la primer película.
El éxito de Karate Kid dio lugar a una franquicia, con dos secuelas manteniendo la pareja protagonista. La saga continuó con una cuarta cinta en la que Daniel (Ralph Macchio) fue sustituido por Julie Pierce (encarnada por Hilary Swank, que por entonces iniciaba su carrera). Después en 2010 se realizó una adaptación a cargo de Jackie Chan y Jaden Smith (hijo de Will Smith). En 2018 se estrenó en Youtube un spin-off sobre la historia posterior a todos estos eventos, protagonizada por los personajes originales Daniel Larusso y Jhonatan Lawrence, la serie cuenta su reencuentro y rivalidad muchos años después ya de adultos.
Luego del estreno de la película, años después, se planteó un escenario alternativo al que uno reconoce al ver el film inicialmente sin segundas intenciones, donde se desliza la posibilidad de que en realidad Daniel sea en realidad quien es verdaderamente instigador y violento. Esto se debe a que en los encuentros que tienen inicialmente, quien toma la iniciativa violenta es el protagonista y Jhonatan responde a las agresiones físicas. Un gran divulgador de esta teoría es el personaje de la serie “How i met your mother” Barney Stinson quien nunca dudó en cambiar la óptica en la que puede ser visto el film y hasta incluso (spoiler alert) logra una visita de su ídolo William Zabka en uno de los programas.
En fin, esto significa 2 cosas: Esta es una de las películas más influyentes de su época y quizás de todo una generación y por qué no, una excusa para volver a ver las películas y ahondar un poco más en ellas.
Quedará para más adelante seguir desentrañando inteligencias que aparezcan en la saga.