A veces el miedo no nos paraliza, sino que agita nuestra mente y nos hace errar el camino. Echarnos atrás con un sueño o un proyecto, mentir o mentirnos, buscar la salida fácil, el camino que aparenta seguro, controlable.
Como dice el Maestro Oogway, si logramos aquietar la mente, serenar el espíritu, confiar en nosotros mismos, las respuestas, los caminos, aparecen con mayor claridad y nitidez ante nosotros.
Aquí, la propuesta: cada día, un ratito al iniciar y al finalizar el día, cerrá los ojos, respirá, aquietá tu mente. Hacé lo mismo cuando algo te preocupe. ¿Qué es lo que lográs ver con más claridad?