The Arrival es una (gran!) película de 2016. Cuando unas misteriosas naves extraterrestres aparecen en nuestro planeta, un equipo de científicos encabezado por Louise Banks (Amy Adams) estará a cargo de establecer contacto para conocer sus propósitos en la Tierra. Ella encara el desafío de aprender a comunicarse (y también conectarse) con ellos, resistiendo las presiones y apuros del gobierno.
Enseñar es un proceso artesanal, mágico y bastante misterioso, aún si sos experto y te guían las mejores técnicas que existan. Lleva tiempo, dedicación. Es necesario analizar, planificar, pero también animarse a improvisar, probar y «recalcular».
Aún así, no depende todo de uno. Puede salir bien, puede salir «más o menos»… Pero podemos asegurar que si le dedicamos tiempo y ponemos corazón, avanzamos. No podemos apurar los procesos de aprendizaje sin arriesgar el resultado. Los procesos humanos son así.
El aprendizaje dentro y fuera de un aula requiere respetar el proceso. Delegar implica lo mismo: un aprendizaje, una adaptación mutua. Formar un equipo requiere también ser “alfareros” para crearlo. Ahora, no todos lo ven así. A veces pensamos que ya somos adultos, profesionales, y deberíamos saber, o poder. Pero la práctica nos muestra que no.
Entonces, llega el momento de hacer una elección. Como la Dra. Banks. ¿Enseñamos a leer y escribir, aunque tarde más? ¿O nos apuramos a traducir rápido para seguir adelante?